En el cierre de la primera jornada de Expoestrategas 2012, Miguel Bein, economista y socio del estudio Bein & Asociados, señaló que a la Argentina “le llegó el momento de una agenda a largo plazo que permita sostener un crecimiento de la economía del 5%”. El economista reveló que a raíz del aumento de los salarios en dólares durante 2010 y 2011 se produjo un boom del consumo y un aumento de casi 40% de las importaciones en dólares.
Por este motivo, finalizó la etapa de superávit externo y el Gobierno
tuvo que crear nuevas condiciones para seguir sosteniendo un crecimiento
económico evitando la fuga de divisas. “Este año el salario y el dólar
no pueden aumentar en la misma proporción. La evolución de estos dos
factores debe ser más pareja”, señaló. Bein destacó que las políticas de control de las importaciones se impuso como una manera de controlar la economía sin devaluar, y consideró que estas medidas, junto con el tope a las paritarias permitirán recuperar los índices positivos de las cuentas externas.
“Actualmente la Argentina no tiene un sistema que va a hacer detonar la economía por crisis financiera”, apuntó y remarcó que el porcentaje de deuda externa no supera el 11% del Producto Bruto Interno (PBI). El economista indicó que el desafío de la Argentina es convocar capitales del exterior que contribuyan al crecimiento de la economía. “Lo mejor que nos puede pasar es que este año la economía crezca a tasas del 1% o 2%, y el año que viene a tasas de entre un 4% y 5%”, destacó.
En el misma línea, Nelson Pérez Alonso, presidente de CLAVES Información Competitiva, destacó que si bien hay un escenario de recesión, “no hay una mala estructura de deuda ni un deterioro de los términos de intercambio que puedan llevar a una crisis de la economía”. Lo que sí existe, indicó, es una “bajísima inversión, con uso pleno de la capacidad instalada y un consumo elevado”. El economista recorrió cuáles eran los sectores ganadores y perdedores de este modelo económico y apuntó que hacia el 2016, “debería haber un nuevo cambio de paradigma económico”. “La materia pendiente en la economía argentina es la inversión y construcción de infraestructura que es un dinamizador de la economía”, concluyó.
La economía argentina continuará en crecimiento, aunque a tasas más bajas
En el cierre de la primera jornada de Expoestrategas 2012, Miguel Bein, economista y socio del estudio Bein & Asociados, señaló que a la Argentina “le llegó el momento de una agenda a largo plazo que permita sostener un crecimiento de la economía del 5%”. El economista reveló que a raíz del aumento de los salarios en dólares durante 2010 y 2011 se produjo un boom del consumo y un aumento de casi 40% de las importaciones en dólares. Por este motivo, finalizó la etapa de superávit externo y el Gobierno tuvo que crear nuevas condiciones para seguir sosteniendo un crecimiento económico evitando la fuga de divisas. “Este año el salario y el dólar no pueden aumentar en la misma proporción. La evolución de estos dos factores debe ser más pareja”, señaló.
Bein destacó que las políticas de control de las importaciones se impuso como una manera de controlar la economía sin devaluar, y consideró que estas medidas, junto con el tope a las paritarias permitirán recuperar los índices positivos de las cuentas externas.
“Actualmente la Argentina no tiene un sistema que va a hacer detonar la economía por crisis financiera”, apuntó y remarcó que el porcentaje de deuda externa no supera el 11% del Producto Bruto Interno (PBI). El economista indicó que el desafío de la Argentina es convocar capitales del exterior que contribuyan al crecimiento de la economía. “Lo mejor que nos puede pasar es que este año la economía crezca a tasas del 1% o 2%, y el año que viene a tasas de entre un 4% y 5%”, destacó.
En el misma línea, Nelson Pérez Alonso, presidente de CLAVES Información Competitiva, destacó que si bien hay un escenario de recesión, “no hay una mala estructura de deuda ni un deterioro de los términos de intercambio que puedan llevar a una crisis de la economía”. Lo que sí existe, indicó, es una “bajísima inversión, con uso pleno de la capacidad instalada y un consumo elevado”. El economista recorrió cuáles eran los sectores ganadores y perdedores de este modelo económico y apuntó que hacia el 2016, “debería haber un nuevo cambio de paradigma económico”. “La materia pendiente en la economía argentina es la inversión y construcción de infraestructura que es un dinamizador de la economía”, concluyó.