![]() ![]() ![]() Publicación semanal de información sobre el rubro asegurador
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EDUCACIÓN VIAL
Las luces bajas encendidas durante el día hacen que los vehículos sean notorios tanto para los peatones como para los automovilistas visualizando un
automóvil a mayores distancias.
Los días nublados o de lluvia conducir con las luces bajas aumenta la percepción pudiendo visualizar con suficiente antelación en un ambiente con escasa luz natural. Unos de las principales ventajas es que al utilizarlas durante el día, permiten evidenciar cuál es el sentido en el que circula un vehículo en una ruta de doble mano, evitando confusiones a los conductores a la hora de realizar una maniobra o un sobrepaso. Hay que distinguir entre las luces de posición y las luces bajas. Muchos automovilistas creen cumplir con la reglamentación encendiendo las luces de posición, pero se ha demostrado que dichas luces no son perceptibles en el tránsito diurno. De esta manera, un elemento más que ayuda a disminuir la elevada cantidad de fallecidos en accidentes de tránsito que tenemos en nuestro país.
Usar el cinturón de seguridad no es sólo cumplir una reglamentación para evitar una posible multa o advertencia policial, es tener más del doble de
posibilidades de sobrevivir en un accidente de tránsito. Según nuestra ley de tránsito N° 24.449 art 40 establece la obligación del uso del cinturón de
seguridad por parte de los ocupantes del vehículo. Pero a pesar de las leyes no lo utilizamos.
Existe un concepto bastante arraigado en los conductores, de que el cinturón de seguridad sólo resulta necesario en rutas o autopistas, es decir al conducir a altas velocidades. Dicho concepto es erróneo debido a que la mayoría de los choques generalmente se producen a una velocidad menor a los 40 km/h. La mayoría de las heridas producidas por una colisión a 30 Km o 40 Km/h son el resultado de impactos contra distintos elementos como el volante, el tablero de instrumentos o el parabrisas. Esto se debe a que luego del impacto, el vehículo se desacelera inesperadamente y los ocupantes se desplazan a la misma velocidad con que se encontraban viajando. Si ninguna fuerza actúa sobre ellos para detenerlos, éstos impactarán en forma descontrolada contra cualquier elemento que encuentren en su trayectoria. Pudiendo evitarse al mantener el torso firme contra el respaldo del asiento mediante el cinturón de seguridad. Además, el cinturón de seguridad evita que el conductor u otro ocupante salgan despedido en caso de choque o vuelco. De esta manera, permaneciendo en el vehículo tendrán una posibilidad cuatro veces mayor de sobrevivir que saliendo despedido del mismo. Muchas personas, a pesar de esto, piensan que pueden resguardarse con sus manos en caso de un accidente o bien que no lo utilizan por temor a quedar atrapados ante un accidente. Esa idea es equivoca dado que aún a bajas velocidades las fuerzas que actúan sobre el cuerpo no se pueden contrarrestar apoyándose en las manos. A su vez, el cinturón evita que los ocupantes del vehículo sufran golpes que ocasionen desmayos o paralizarlos, pudiendo de esta forma librarse inmediatamente. El sistema de cinturones de seguridad más utilizado es el de tres puntos ofreciendo grandes ventajas en cuanto a comodidad de uso y eficacia en la reducción de víctimas mortales. Estadísticas realizadas en diversos centros de experimentación demuestran que su correcto uso reduce en alrededor de un 80% la posibilidad de muerte o heridas graves en un accidente de tránsito. Es relevante considerar la importancia del uso del cinturón de seguridad para los pasajeros del asiento trasero debido a que en caso de accidente, el no usarlos significa que éstos sean despedidos en forma descontrolada por el interior del habitáculo. Debemos seguir ciertas recomendaciones de uso para lograr la máxima efectividad de estos importantes elementos de seguridad. El cinturón no debe estar retorcido o rozando contra cantos cortantes. La banda del cinturón no debe pasar por sobre objetos duros, ni frágiles como bolígrafos o anteojos, que ante la fuerza de la desaceleración de un impacto podrían incrustarse en el cuerpo. Cuando en un vehículo se ha generado una colisión violenta es necesario cambiar todos los elementos vinculados al cinturón de seguridad, además de hacer comprobar el estado de los anclajes. La banda abdominal deberá pasar a la altura de la cadera, siempre bien ceñida, y en caso necesario se debe tirar un poco de la misma para lograr su ajuste. En los asientos delanteros, la banda del hombro se debe adaptar a la estatura del ocupante con ayuda del regulador vertical del cinturón.
El uso de la telefonía celular ha incrementado los accidentes de tránsito por la falta de atención de los conductores. La desconcentración del conductor se
produce cuando el conductor atiende el teléfono y debe prestar atención no solo a lo que le dicen sino a elaborar respuestas. A ello se suman, las dificultades
de realizar alguna maniobra con una sola mano al volante.
Cuando se utiliza el sistema de manos libres el riesgo disminuye pero no lo evita. Este sistema permite posicionar ambas manos sobre el volante pero la desconcentración del manejo se produce de igual modo. Así, se ve reducida la posibilidad de detección y anticipación de riesgos potenciales. Una de las soluciones ante una llamada es detenerse en un lugar seguro, solicitar una llamada posterior o, en caso de ser posible, derivar la llamada al acompañante.
Para adelantar a otro vehículo, el conductor debe tener una correcta apreciación del tiempo, la distancia y la velocidad a desarrollar. Recordar que
esta maniobra no debe realizarse en curvas, pendientes, túneles, puentes, encrucijadas y cruces ferroviarios.
Al intentar superar al vehículo anterior es necesario avisarle, con un toque de bocina o un destello de luz alta si es de noche. En caso de lluvia —que es, junto a la velocidad y el alcohol, uno de los factores que más influye en la producción de accidentes— la distancia entre vehículos debe ser superior, como mínimo, a cuatro segundos.
La lluvia es uno de los factores que más influye en la producción de accidentes de tránsito. Es una de las condiciones atmosféricas que tornan al
pavimento resbaladizo. El motivo es que se forma una sustancia pastosa hecha del agua y los residuos de polvo y grasa que se encuentran en el pavimento
provocando una reducción de hasta un 50 % de la adherencia de los neumáticos a la superficie del camino. Por este motivo, la distancia de seguimiento no debe
ser menor de una separación en tiempo de cuatro segundos.
Por este motivo se recomienda en el caso de circular con lluvia: 1) Disminuir la velocidad 2) Evitar maniobras o frenadas bruscas, desaceleraciones fuertes que puedan ocasionar patinajes indeseados Otro de los inconvenientes es la disminución de la visibilidad. El motivo frecuente es por la falta de iluminación ambiental como por el empañamiento producido en el parabrisas, la luneta y las ventanillas. Se recomienda por lo tanto: 1) Ratificar el buen funcionamiento del limpiaparabrisas. 2) Comprobar que opere el lavaparabrisas y que su depósito tenga agua. 3) Mantener limpios los cristales. 4) Accionar la calefacción y/o ventilación y el desempañador ante el empañamiento de los vidrios.
La velocidad en la conducción vehículos asociada al comportamiento humano (fatiga, somnolencia, ingesta de alcohol, consumo de drogas, medicamentos, etc.)
es un factor colaborador en la generación de siniestros fatales.
El exceso de velocidad, por encima de los límites fijados, constituye un agente de cualquier siniestro. Por tal motivo, es necesario siempre adecuar la velocidad a las condiciones del camino y clima. Conducir a la velocidad máxima permitida tampoco es sinónimo de seguridad absoluta. Es mejor mantener una actitud precavida de forma permanente, atendiendo sin distracciones a las condiciones del tránsito reinante. La velocidad debe adecuarse a las indicaciones de las señales de tránsito. Es importante destacar que circular a velocidad muy reducida es también peligroso. Por la que se aconseja, en caso que este comportamiento resulte necesario, hacerlo bien ceñido a la derecha. Llegar unos minutos antes a destino o intentar batir el record, obligan en todos los casos a adoptar actitudes temerarias que pueden desembocar en un siniestro vial cuyas consecuencias pueden ser lamentables.
Durante el invierno, nieva en un amplio sector de nuestro territorio. En tales condiciones, la conducción de vehículos es imprescindible el conocimiento
de ciertas de seguridad vial.
ANTES DE CONDUCIR: Haga revisar su vehículo: la dirección, luces, batería, neumáticos, frenos (incluido el de mano), limpiaparabrisas, lavaparabrisas y sistema de calefacción. 1) Lleve cadenas de seguridad para colocar en las ruedas motrices. 2) Use líquido anticongelante en el radiador. 3) No transporte excesivo peso ni carga mal ordenada ya que puede contribuir a no controle con seguridad su vehículo. 4) No ingiera bebidas alcohólicas, ni siquiera en pequeña cantidad. Recuerde que el alcohol y la conducción son antagónicos. 5) Revise las condiciones de las balizas, cuarta de arrastre, cuñas, etc. 6) Es preferible cambiar los neumáticos cuando queden 3,5 mm de profundidad de dibujo para poder adherirse a la nieve. 7) Compruebe que el índice de viscosidad del aceite del motor sea el adecuado, porque el frío tiene tendencia a densificar dicha viscosidad. 8) Lave con regularidad el vehículo para protegerlo contra la sal de la carretera corrosiva para el chasis, la carrocería y los neumáticos. DURANTE LA CONDUCCIÓN: 1) Circule a velocidad moderada; compatible con el estado del camino en ese momento. 2) Acate las señales viales. 3) Mantenga limpios todos los cristales de su vehículo para facilitar un amplio campo visual y paralelamente una circulación segura. 4) Protéjase de los posibles efectos del monóxido de carbono; deje una ventanilla -por lo menos- sin cerrar del todo. 5) No acelere ni frene con violencia. Calcule un espacio tres o cuatro veces superior al habitual. 6) Conserve una mayor distancia con respecto al vehículo que le precede. 7) No olvide que en cuestas y pendientes el vehículo que asciende tiene prioridad de paso. 8) Evite calzado que impida un buen tacto sobre los pedales y no abuse de la calefacción del coche. El exceso de calor puede producir somnolencia. 9) Evite viajar durante la madrugada o las primeras horas de la mañana debido a que hay más posibilidades de que se forme hielo. 10) Reduzca la velocidad en puentes, umbrías y proximidades de arroyos, donde es más fácil que encuentre hielo. 11) Si pierde el control, no frene. Levante suavemente el pie del acelerador e intente controlar el vehículo usando el volante. CONSEJOS UTILES 1) Llene el tanque con frecuencia. Con el depósito lleno su coche ganará en estabilidad y adherencia. 2) Pase una papa cortada por el parabrisas (interior y exterior). Por fuera, repelerá el agua y por dentro, evitará que el cristal se empañe. 3) Un poco de anticongelante o detergente neutro en el agua del limpiaparabrisas mejorará bastante la limpieza del cristal y, con ello, la visibilidad. 4) No utilice agua caliente contra un parabrisas helado se puede romper el cristal. Use anticongelante o alcohol. 5) Una jeringa y alcohol mezclado con lavavajillas pueden descongelar rápidamente una cerradura helada. 6) Los limpiaparabrisas se vuelven flexibles con un algodón empapado en bebida de cola. 7) Para que el hielo no deje pegados los limpiaparabrisas al cristal, cuando estación, levántelos.
Para conducir la bicicleta en forma segura tener en cuenta ciertos consejos y normas.
Debe tenerse en cuenta que no está permitida la circulación de bicicletas en autopistas. Si bien el uso de casco no es obligatorio, en una caída puede amortizar el golpe y es aconsejable su uso. Se sugiere la utilización de indumentaria con algún elemento reflectivo, que facilite la visualización del ciclista por parte de los otros conductores, especialmente de noche o cuando luz natural es escasa. Se aconseja no llevar elementos que cuelguen de la cintura o el manubrio que puedan engancharse en alguna de las ruedas de la bicicleta provocando la caída del ciclista. La carga que se transporte en una bicicleta no debe superar un peso que dificulte la maniobrabilidad o la estabilidad. El ciclista debe respetar todas las señales del tránsito tanto las del semáforo como todas las indicaciones de transito. Los lugares de circulación de la bicicleta en la vía pública son las sendas o caminos diseñados especialmente para este vehículo y el costado derecho de la calzada. Se recomienda circular siempre en línea recta y cuando se transite acompañado o en grupo, debe hacerse en fila. Nunca se debe circular tomado de otro vehículo en movimiento, ni hacerlo demasiado cerca para evitar que una frenada imprevista puede resultar fatal para el ciclista. Al efectuarse el sobrepaso de un vehículo estacionado se debe observar que no se aproxime ningún vehículo desde atrás y además advertir si se abre la puerta de algún vehículo detenido. Cuando las condiciones atmosféricas son desfavorables (lluvia, nieve, exceso de humedad) o el pavimento se encuentra mojado o sucio de grasa o aceite, se recomienda circular a menor velocidad y no realizar maniobras bruscas, a fin de evitar posibles patinadas. El adelantamiento debe efectuarse siempre por la izquierda. |
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